Detrás de Occelo

Soy Agustín Rant, artista y diseñador. Desde hace más de diez años encuentro en el arte una forma de observar, interpretar y transformar aquello que me rodea.

Occelo nace de esa misma búsqueda: convertir pequeños mundos de la naturaleza en piezas que puedan llevarse puestas.

Una forma de mirar

Siempre me atrajo todo lo que suele pasar desapercibido.

El musgo que aparece después de la lluvia. Las grietas y relieves de una corteza. Un liquen creciendo lentamente sobre una piedra. Las formas extrañas de los hongos, los corales o los organismos del fondo marino.

Me interesa detenerme ahí: en las texturas, las irregularidades y los procesos que ocurren a una escala pequeña.

Muchas de las formas que aparecen en Occelo nacen de esa observación.

De la pintura al metal

En 2021 comencé a explorar la orfebrería como una nueva forma de expresión.

Encontré en el metal un material capaz de conservar esas formas que siempre me habían fascinado y, al mismo tiempo, transformarlas en objetos que pudieran acompañar a alguien.

Así nació Occelo: como una continuación de mi camino artístico, pero con un lenguaje que se lleva puesto.

Pequeños mundos hechos joya

Cada pieza de Occelo está hecha a mano, una a una.

Algunas nacen de organismos reales; otras, de texturas, paisajes o procesos que encuentro en la naturaleza. En todas busco conservar algo de su carácter imperfecto, orgánico e irrepetible.

No me interesa reproducir la naturaleza de manera exacta. Me interesa interpretarla y construir pequeños mundos a partir de ella.

Piezas para quienes también encuentran belleza en aquello que no siempre se ve a primera vista.